Jose Sorto
Wednesday
15
August

Visitation at Funeral Home

2:00 pm - 4:00 pm
Wednesday, August 15, 2018
Adams-Green Funeral Home
721 Elden Street
Herndon, Virginia, United States
Wednesday
15
August

Visitation

6:00 pm - 8:00 pm
Wednesday, August 15, 2018
Adams-Green Funeral Home
721 Elden Street
Herndon, Virginia, United States
Thursday
16
August

Funeral Service

11:30 am
Thursday, August 16, 2018
Christ The Redeemer Catholic Church
46833 Harry Byrd Highway
Sterling, Virginia, United States

Final Resting Place

Chestnut Grove Cemetery
831 Dranesville Road
Herndon, Virginia, United States

Obituary of Jose Sorto

Queridos amigos:
Desde el domingo pasado tenemos un alma mas en el cielo pidiéndole a Dios por nosotros, y es que conociendo el espíritu de servicio y la forma de ser de nuestro querido José Sorto, estoy seguro que lo primero que hizo fue pedirle a Dios por sus amigos que quedábamos en este valle de lagrimas.

Conocí a José hace casi cuarenta años cuando, como un joven sonador,  recién había llegado de El Salvador procedente de un pequeño pueblo en el oriente del país, Usulután, llego a este país con un gran corazón cargado de ilusiones y deseos de lograr el sueño americano.  Puso todo su empeño en eso y con los anos y a la par de la mujer que escogió como su compañera, lograron conseguir que sus sueños fueran hechos realidad.

Vi sus primeros anos llenos de esfuerzos, y fui testigo del noviazgo con Orbelina, a quien yo conocía ya desde El Salvador, y que junto con mi esposa habían estado conmigo en uno de los momentos más difíciles de mi vida.  Fue así como fui aprendiendo a querer a José, por su alma noble, por su buen corazón y por su actitud como novio de una persona a quien yo quería mucho.   

Fue entonces que llego la decisión de casarse, y tuve el honor de que nos nombraran sus padrinos de bodas, así pues, fui testigo de esa unión que duro tantos años y que juntos pudieron lograr lo que ya todos conocemos, y no hablo de sus éxitos económicos sino de sus éxitos como personas amorosas y al servicio de Dios.

Mi familia, se convirtió en su familia, mi madre, en su madre, pues la viejita, ahora de 95 años, siempre lo considero como un hijo y José a ella la llamaba madre con todo cariño, cariño que por supuesto era reciproco de todos nosotros, su familia adoptiva.

Para mi es difícil resumir todos esos años de amistad, años en los que fui viendo su crecimiento, como personas, convirtiéndose primero en residentes y luego en ciudadanos de este país que los había recibido y del cual José  siempre hablaba con orgullo.  Vi su crecimiento desde un pequeño apartamento hasta la casa que ahora todos conocemos y en la cual todos siempre hemos sido recibidos con amor.  Vi su crecimiento espiritual, desde que apenas conocían la Biblia, hasta que fueron súper conocedores  de ella y de lo cual José siempre estuvo orgulloso.  Es por eso que ahora puedo estar seguro de que Nuestra madre María, de la que el siempre fue un gran devoto, lo tomo el domingo de su mano para llevarlo a presentar ante Nuestro Señor.

Todos los que lo conocimos, podemos decir bellezas de José, pues era un alma noble, una persona servicial y una persona que se daba por entero cuando quería a alguien.  Su corazón era tan grande que siempre hubo espacio para todos nosotros, y así también de la misma forma con la que amo a este su país de adopción, nunca olvido su paisito de origen, El Salvador, adonde regresaba cuando podía y adonde siempre llevaba algo para los necesitados de allá, entre ellos un hogar de niños pobres regentado por un sacerdote salesiano, que siempre lo lleno de bendiciones, así era el corazón de mi ahijado, casi hijo, José Sorto.

Sin embargo, luego apareció una sombra negra, una enfermedad que se llama cáncer y contra la cual José lucho con todas sus fuerzas, pero por los designios de Dios, que nosotros no conocemos, el Creador decidió que ya era hora de que José lo acompañara en su morada celestial y decidió llevárselo después de una larga y dolorosa lucha.

Amigos, de lo que si podemos estar seguros es que mientras José estaba luchando, el Señor lo estaba puliendo preparándolo para que cuando le tocara partir, fuera directo al cielo, ya que Nuestro Dios, prepara las almas nobles y las pule como el fuego pule el acero, para que puedan acompañarlo en la Vida eterna que EL nos regalo.

No es que me haya olvidado, pero quise dejar para ultimo a una persona a la que José quiso mucho y es a su hijo Daniel, no es que Daniel sea hijo de sangre, pues como todos sabemos es hijo de Orbelina únicamente, pero lo mejor es que Daniel se convirtió en hijo de amor, y José lo vio crecer y convertirse en el hombre que es hoy, un hombre que ha podido estar a la par de su madre en estos momentos difíciles para darle todo el apoyo que José hubiera querido que recibiera en estos momentos.  Daniel supo corresponder este amor dándole a José dos nietos, a los que José lleno de amor, dos nietos que fueron los ojos de la cara de nuestro amigo y que tuvo la dicha de conocerlos antes de partir, gracias Daniel por ese cariño que tuviste por tu padre adoptivo, por darle esos nietos para que el los amara y por estar aquí en estos momentos apoyando a tu madre como José hubiera querido, estoy seguro que  desde el cielo el esta viéndote, te seguirá protegiendo y te esta agradeciendo todo el amor que ahora estas mostrando por tus padres.

Para terminar quiero decirles que como creyentes en Cristo, sabemos que el dijo...”Yo soy la Resurrección y la Vida, el que cree en mi aunque muerto vivirá…” y eso es lo que nosotros creemos que un día todos estaremos juntos de nuevo en el Reino de Dios, y mientras en nuestros corazones recordemos a José, el no habrá muerto sino que seguirá viviendo entre nosotros..

Para ti Orbelina, para ti Daniel, para la familia, y por supuesto para mi familia que también es doliente, le pido al Espíritu Santo fortaleza para que podamos enfrentar esta pérdida.
BENDICIONES

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Jose